viernes 27 de junio de 2008

No es disculpa

No es que ya me halla olvidado de las mujeres de este mundo, ni que ya no me guste expresar aquí alguno de mis pensamientos, simplemente lo que ocurre es que tengo muchas otras ocupaciones y no tengo tiempo "ni de pensar".
Como ya todos sabeis, me encanta estar con mis hijos y con algún que otro agregado que suele habitar mi casa, pero aún así lo voy a decir:"¡Que bien están los niños en el cole!".

lunes 9 de junio de 2008

Pues tomando un dia cualquiera, como por ejemplo hoy, me he ido al parque con mis hijos aprobechando mi nuevo tiempo libre de mujer en paro. Y me gusta ir al parque y sentarme en una piedra a ver los pajaritos. Noooooo...... Voy al parque y me siento en una piedra a tomar el sol, que por cierto ya tengo un color bastante bonito, y a observar la relación que tienen las madres con sus hijos. Es curioso, pero simplemente mirando se da uno cuenta de como son las madres y de como son los hijos, y de por qué son así los hijos. Hay madres que llegan al parque con cara de desesperación, y de ay que prisa tengo, sueltan a los niños y ya no les vuelven a hacer caso en toda la tarde porque se van a la cafetería más cercana (no tengamos que movernos mucho) y se encierran a escuchar los cuchicheos recuchicheantes que comparten otras madres desesperadas y con prisa (¿de que?). Hay madres que están sentadas al sol, de lo mas tranquilas y que de repente empiezan a gritar todo tipo de tacos porque a su hijo, que estaba jugando, se le calleron las pilas del coche. Hay otras madres que van corriendo todo el tiempo detrás de su hijo porque acaba de soltarse a andar y se da cuenta de que hay un montón de cosas por descubrir, aunque su mami no le deje. Hay otras madres que se sientan en un banquito, con un hijo a cada lado y ya no se levantan en toda la tarde ni ellas ni los niños, porque si lo hacen les cogen el sitio; además, a sus niños no les gusta jugar porque lo que les gusta es pasarse la tarde sentados al ladito de su madre. Hay madres que llegan con su hijo y con las raquetas, y se pasan gran parte del tiempo recogiendo la pelotita, porque el niño no tira bien. En fin, hay madres...

lunes 26 de mayo de 2008


VII Encuentro Internacional. Marcha Mundial de las Mujeres. Sábado 18 de Octubre 2008. Vigo.
Mensaje multimedia. Necesario audio.
http://www.youtube.com/watch?v=73yFKa4e2y4

sábado 24 de mayo de 2008

Assia Djebar (Fatima-Zohra)


Su verdadero nombre es Fatima-Zohra Imalyène y nació en 1936 en Cherchell, un pequeño pueblo costero de los alrededores de Argelia.
Fue la primera niña de su región en obtener el certificado escolar, pues su padre no la obligó a abandonar la escuela al cumplir los diez años, como ocurría con sus compañeras . Esto le permitió continuar con sus estudios y ser la primera mujer argelina admitida en la École Normale Supérieure de París, en 1955, de donde fue expulsada por participar en la lucha por la independencia argelina.
Su primera novela, La Soif [La sed] en 1957, la convirtió en la "Françoise Sagan musulmana". Desde aquella época su lucha y su obra se han centrado en las mujeres, otorgándoles a través de la escritura la libertad que la sociedad les niega. Mujer comprometida con la historia atormentada de su país, recibió el Premio de la Paz del 2000 que concede la Asociación de libreros alemanes por su defensa de un Islam no distorsionado por el fanatismo .
Entre otras novelas, ha publicado Los impacientes (1958), Los niños del nuevo mundo (1962), Lejos de Medina (1991) y El blanco de Argelia (1995) . También se dedicó durante más de veinte años al teatro y al cine.
Las obras de Djebar son un ejemplo de la lucha por la democracia y la libertad de la mujer musulmana.

viernes 9 de mayo de 2008

Ya no se

Confirmando el título estoy en eso, en una indecisión total de que hacer con mi vida. Gracias a este momento maravilloso de incertidumbre que estamos viviendo las personas de este país ( no sé en otros) que trabajamos por nuestra cuenta, me encuentro en un estado de hoy te digo que si y mañana te digo que no, que ya no sé si ir hacia arriba o hacia abajo. A veces tengo ganas de cerrar la puerta y no volver a abrirla, y otras veces vengo a trabajar con mucha energía y me pongo a limpiar, a barrer, a cambiar el escaparate, etc, etc, etc.

Solo estoy segura de una cosa, y es de que actualmente trabajo por amor, y eso no está bien. Por amor se aguanta un desaire, se hace una lasaña, se suspira, se canta, se...en fin, un montón de cosas se hacen por amor, pero no se trabaja por amor. Y como no se hace, yo lo hago. Aunque no quiera...¿ o si?
...Ay, que indecisión!!!


domingo 4 de mayo de 2008

Un dia como hoy

Antes de nada quiero aclarar que estoy en contra de todo este fenómeno consumista, en el cual nos obligan a entrar constantemente de una manera o de otra, ya sea a través de nuestros padres o de nuestros hijos, que es el de "el dia de..."
Pues aclarado esto, qué sensación tan grandiosa es levantarse por la mañana, ir dando tumbos por el pasillo bostezando, llegar a la cocina con la única idea de un café, y encontrarse tres bocas sonrientes (unas con dientes y otras sin ellos), pertenecientes a dos niñas y un niño que están sentaditos en las sillas, muy derechitos y esperándome y que me reciben con un "felicidades mamá" entre besos y abrazos. Y no puedo olvidarme del perro, que también saltaba a mi alrededor como si fuera un hijo más (creo que él lo siente así).
Y que sensación más grandiosa es ser la mejor madre del mundo, la que mejor cocina porque lo hace todo con mucho amor , la más guapa, la más buena, la que más los cuida, la que más trabaja, la que más los quiere, la que más... LOS ADORO!!!...aunque a veces también sea más mala que una vaca.

lunes 28 de abril de 2008

Lamentablemente...

... también contamos con mujeres como Elisabeth Fritzl , y no porque deje huella (que seguro que si), si no porque un hijo de puta como su padre la empezó a violar con 11 años, la encerró con 18, quemó a uno de los siete hijos que tuvieron, y montó toda una historia ficticia con el único fin de violarla, negándole la vida sin haberla matado, pues la tuvo encerrada durante 24 años.