lunes 19 de octubre de 2009

No se por qué he vuelto a entrar en este espacio, ni siquiera por qué he dejado de hacerlo. Revisando las fechas de este y otros afines, parece que el tiempo se detuviera hace unos meses, y que ya nada existiera porque no hay nada escrito.

miércoles 21 de enero de 2009

Anne Bonny


Anne Cormac nació en Irlanda en 1698.
De su carácter se cuenta que fue un tanto difícil, y que con tan solo 16 años, en un ataque de ira degolló a una trabajadora de la plantación de su padre. Cuando aún era muy joven, se casó con James Bonny ( pirata fracasado que le doblaba la edad) y adoptó así el nombre de Anne Bonny. Juntos se fueron a las Bahamas .
Cansada de su matrimonio, Anne se enroló en un barco vestida de hombre, pues ningún capitán aceptaba mujeres entre sus hombres, y así conoció a John Rackam, conocido como Calico Jack, un pirata entre piratas. En este viaje Anne quedó embarazada del mismo Calico, y su hijo, que nació antes de tiempo, murió al poco de nacer.
Calico y ella (vestida de hombre) capturaban cada vez presas mayores y acogían a marineros de barcos capturados como tripulación forzosa. Un joven marinero capturado llamado Mark Read resultó ser una joven inglesa cuyo nombre era Mary Read, a la que se le permitió continuar con su disfraz y unirse al grupo.
Las dos mujeres, Anne y Mary ,se hicieron muy famosas por sus múltiples hazañas en el mar y por demostrar más valor que muchos hombres.
En octubre de 1720, la recompensa por sus cabezas ya era bastante elevada. La nave de Calico fue cogida por sorpresa y solamente Anne y Mary lucharon en cubierta mientras los demás piratas no podían debido a la borrachera.
Fueron capturadas, así que confesaron ser mujeres y estar embarazadas para ser juzgadas separadamente de los hombres por lo que el tribunal ordenó que serían juzgadas por separado después de que dieran a luz, pero igualmente fueron condenadas a la horca.
Con 37 años, Mary Read escapó de la horca al morir de una fiebre mientras estaba en la cárcel.
De Anne Bonny, de unos 22 años, se cuenta que la noticia de su captura dio la vuelta al mundo , y de ahí surgen distintos finales, entre ellos su huída, un nuevo matrimonio, su liberación gracias a su padre, o incluso la muerte.

lunes 22 de diciembre de 2008

Mi ilusión

Mis hijos ya descrubrieron "el gran secreto" de la Navidad, y como niños prácticos que son, de ahora en adelante quieren pasta para ir a las rebajas. Este paso a niños mas mayores me hace muy feliz pues tiene su encanto como todas las etapas por las que pasan los niños, aunque esto hace que se pierda un poquitín la ilusión de la Navidad.
Como bien sabe quien me conoce, me importa nada el trasfondo religioso, y me importa nada la palabra Navidad, y me importa nada el fenómeno consumista, aunque irremediablemente me vea arrastrada hacia esa espiral sin fin, aún cuando resuena de fondo la palabra crisis.
Algo hay en el aire que hace que estos dias se vivan de forma distinta, y que se espere el dia de Nochebuena también de forma distinta al resto de los dias, aunque nos reunamos los mismos de siempre, en el mismo lugar de siempre. A mi personalmente me hace ilusión que llegue ese dia porque en el fondo (aunque no muy en el fondo) tengo la esperanza de ver a mi queridísimo hermano y a mi queridísima cuñá. Ya sé que no pueden venir, que el trabajo no lo permite...Me gustaría que el dia 24 por la mañana me dieran la alegría de aparecer por la puerta, en silencio y despacito, con esa sonrisa enorme, como hicieron otras veces, porque los quiero muchísimo y los echo mucho de menos. Esa es mi ilusión.

domingo 9 de noviembre de 2008

Hafida

Nacida en Argelia el 5 de Enero de 1977.
Hafida tiene la mirada huidiza y la sonrisa amplia, y a veces habla y habla sin parar, diciendo lo que se le viene a la cabeza sin tener cuidado de recordarlo para que no dudemos de su verdad.
Tiene grandes planes de futuro, aunque se olvida de que el futuro ya está aquí, y me imagino que siempre los tuvo, y que fueron esos planes los que la ayudaron a salir de su pais, y pasar por todo lo que pasó, y a vivir todo lo que vivió.
Hafida tiene 4 hijos, de dos, seis, ocho y nueve años, y Hafida, como otras veces, se fué.
Se fué sin mirar atrás, sin oir a sus hijos llorar porque ni siquiera se despidió. Parece ser que se fue a Argelia, a "arreglar unos papeles", como otras veces. Aunque también se pudo ir a Alicante a arreglar un pasaporte, o a Madrid al Consulado, etc, etc, etc. El caso es que, como otras veces, desapareció sin dejar ni rastro. Sus hijos están con su padrastro, que dicho sea de paso, no tiene trabajo, y dicho sea de paso, este es el menor de los males.
No se fue hace dos dias; se fue hace un mes, y no saben nada de ella. A mi lo que haga esta mujer me importa mas bien poco, por no decir nada, y menos sus viajes, sus amaños, sus trapicheos, sus timos y sus robos, que aunque ella les llame papeles, todos sabemos cual es su nombre. Lo que ocurre es que su hija mayor ya es mi hija, y me cuenta con los ojos llorosos que está preocupada por su madre, por si le pasa algo, por si alguien le hace daño, o por si alguien la engaña, y suspira esperando a que llegue su madre para ir corriendo a abrazarla. Y como el corazón le gana la partida a la cabeza, en lugar de armar revuelo para que esta loca no vea mas a sus hijos, me quedaré yo también esperando a ver si la gran Hafida vuelve.

miércoles 23 de julio de 2008

Casta Alvarez





Casta Álvarez es el nombre de una de las tres mujeres cuyos restos mortales descansan en la iglesia de Nuestra Señora del Portillo, en Zaragoza.
Junto a otras mujeres, Casta Álvarez se enfrentó a los franceses en los asedios a la ciudad que tuvieron lugar entre los años 1808 y 1809. Su presencia y participación en combates y acciones callejeras, bayoneta en mano, le dieron fama de gran valentía entre los defensores de la ciudad.
Al lado de la madre Rafols estuvo evacuando a los enfermos a otro lugar, en una penosa acción que duró varios dias, cuando la artillería enemiga destruyó el hospital.
Cuando en Zaragoza no cabía un muerto más y las autoridades decidieron acabar con aquel horror, ella gritó varias veces aquello de vencer o morir sin que la escuchara nadie.
Algunos franceses, una vez instalados en la ciudad, quisieron conocer a aquella mujer de la bayoneta, aunque ella no se dejó ver.
El general Palafox la condecoró con el escudo de la ciudad, y el rey Fernando VII le concedió una pensión.
Murió a los 60 años, en Cabañas de Ebro, olvidada por todos.
Y fué 100 años después cuando su cuerpo fue desenterrado y conducido a la iglesia del Portillo, en Zaragoza, donde reposa junto a Agustina de Aragón y Manuela Sancho.

viernes 27 de junio de 2008

No es disculpa

No es que ya me halla olvidado de las mujeres de este mundo, ni que ya no me guste expresar aquí alguno de mis pensamientos, simplemente lo que ocurre es que tengo muchas otras ocupaciones y no tengo tiempo "ni de pensar".
Como ya todos sabeis, me encanta estar con mis hijos y con algún que otro agregado que suele habitar mi casa, pero aún así lo voy a decir:"¡Que bien están los niños en el cole!".

lunes 9 de junio de 2008

Pues tomando un dia cualquiera, como por ejemplo hoy, me he ido al parque con mis hijos aprobechando mi nuevo tiempo libre de mujer en paro. Y me gusta ir al parque y sentarme en una piedra a ver los pajaritos. Noooooo...... Voy al parque y me siento en una piedra a tomar el sol, que por cierto ya tengo un color bastante bonito, y a observar la relación que tienen las madres con sus hijos. Es curioso, pero simplemente mirando se da uno cuenta de como son las madres y de como son los hijos, y de por qué son así los hijos. Hay madres que llegan al parque con cara de desesperación, y de ay que prisa tengo, sueltan a los niños y ya no les vuelven a hacer caso en toda la tarde porque se van a la cafetería más cercana (no tengamos que movernos mucho) y se encierran a escuchar los cuchicheos recuchicheantes que comparten otras madres desesperadas y con prisa (¿de que?). Hay madres que están sentadas al sol, de lo mas tranquilas y que de repente empiezan a gritar todo tipo de tacos porque a su hijo, que estaba jugando, se le calleron las pilas del coche. Hay otras madres que van corriendo todo el tiempo detrás de su hijo porque acaba de soltarse a andar y se da cuenta de que hay un montón de cosas por descubrir, aunque su mami no le deje. Hay otras madres que se sientan en un banquito, con un hijo a cada lado y ya no se levantan en toda la tarde ni ellas ni los niños, porque si lo hacen les cogen el sitio; además, a sus niños no les gusta jugar porque lo que les gusta es pasarse la tarde sentados al ladito de su madre. Hay madres que llegan con su hijo y con las raquetas, y se pasan gran parte del tiempo recogiendo la pelotita, porque el niño no tira bien. En fin, hay madres...